Hermanos venezolanos son ejemplo en excelencia académica

Medio: El País
Tipo: Impreso

Desde hace más de diez años, Cali ha sido el punto de llegada de miles de personas migrantes venezolanas que ven en la ciudad un destino ideal para rehacer sus vidas tras la crisis económica que azota a su país.

Deiker y Hernando Rodríguez son dos hermanos colombo-venezolanos que vivieron durante gran parte de su vida en Venezuela. Debido a la crisis económica que se desató en el vecino país en el 2013, vieron como poco a poco su calidad de vida se fue deteriorando.

“Era el año 2016, mi papá llegó a nuestra casa un día y nos dijo que empacaramos, que íbamos a migrar, la situación ya era insostenible, mi padre y mi madre condujeron hasta la frontera, en San Cristóbal, mi papá vendió la camioneta por dos millones de pesos y con eso nos venimos a Cali” contó Deiker Rodríguez.

En su llegada a la Sucursal del Cielo, la familia de migrantes vivió varios retos, sin embargo, destacan el buen recibimiento que tuvieron de parte de la comunidad “aleña.

“Mi papá es caleño, pero había trabajado como Director de un taller de diseño de trompos mezcladores de cemento en Venezuela durante 38 años, al momento de 1a. crisis, su liquidación fueron un poco más de 500.000 pesos. Cuando llegamos a Cali nos pusimos a trabajar y a salir adelante, la gente y nuestra familia nos recibió con calidez, amabilidad y cordialidad” afirmó el migrante.

Deiker terminó sus estudios de bachillerato en Cali, destacándose por su excelencia académica, obteniendo un puntaje de Icfes sobresaliente, lo que le permitió aplicar al programa Todas y Todos a estudiar de la Alcaldía de Cali.

“Yo apliqué al programa y resulté beneficiario de este, gracias a esto, pude entrar a estudiar Ingeniería Eléctrica en la Universidad Autónoma, de Occidente” relató Deiker.

Por su parte, Hernando Rodríguez, a su llegada a Cali, se dedicó a trabajar, pero siempre con la finalidad de poder estudiar.

Con el pasar del tiempo, la mejoría de la economía familiar y el ingreso de su hermano a la UAO, Hernando decidió retomar su proceso educativo e inició la búsqueda de una oportunidad para estudiar una carrera universitaria.

“Yo quería estudiar algo que tuviese que ver con el campo de la salud, mi anhelo era cursar Medicina, pero acá es muy costosa. Mi hermano me comentó sobre la carrera de Ingeniería Biomédica de su universidad y me interesó, me acerqué y allá me ofrecieron ser parte del programa Pilos, el cual es un crédito educativo condonable, a través de m”nitorias”, afirmó el joven migrante.

Al preguntarles sobre qué le dirían a los jóvenes migrantes que ven en Colombia un destino en el cual pueden formarse, Deiker y Hernando Rodríguez afirmaron que “sí es posible si realiza buenas acciones, actúa bien, esto siempre genera oportunidades. Si la persona desea estudiar, que le eche ganas, seguramente saldrá adelante, debe tener actitud, recordar que no somos de aquí y lo importante que es dejar el lugar de donde venimos en alto, tenemos la responsabilidad de dejar a nuestras raíces en una buena posición”

En la actualidad, los hermanos son reconocidos dentro de la institución no solo por su excelencia académica en sus carreras, sino por ser ejemplo de la integración social que vive la Sucursal del Cielo de la mano de los múltiples migrantes que a diario llegan a. la ciudad. El programa Pilos de la Universidad Autónoma de Occidente es un crédito a largo plazo en el cual los estudiantes pueden financiar hasta el 50% de su matrícula a cambio de realizar monitorias en la institución.

Deiker y Hernando Rodríguez son dos migrantes venezolanos que con dedicación y esfuerzo han logrado reconocimiento por excelencia académica de la UAO.

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